La Plaza Mayor de Salamanca, construida entre 1729 y 1756 en estilo barroco, es el centro social de la ciudad. Diseñada por Alberto Churriguera, su construcción fue continuada por otros arquitectos con escasas modificaciones. En el siglo XIX, fue remodelada, y en el siglo XX se eliminaron sus jardines, el quiosco y los baños para dejarla como un espacio abierto. Reconocida como Bien de Interés Cultural, Miguel de Unamuno la describió como un «cuadrilátero irregular, pero asombrosamente armonioso».